Benito Arruñada - Universitat Pompeu Fabra
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La política de personal en la sanidad pública: ¿flexibilidad sin control ni medicina?

 
Arruñada, Benito (1999), “La política de personal en la sanidad pública: ¿flexibilidad sin control ni medicina?,” Revista de Administración Sanitaria, 3(12), 95-119.
 
Presentació
 
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El artículo analiza las políticas tendentes a “flexibilizar” la gestión de la sanidad pública. Para ello, toma como eje la reciente propuesta de reforma del Estatuto del personal sanitario, a la vez que presta atención a la dimensión autonómica del asunto, esto último con el fin de ponderar la conveniencia de una política de personal más o menos homogénea en el ámbito del Sistema Nacional de Salud.

Las propuestas de reforma al uso padecen dos graves defectos. Por un lado, pretenden aumentar la flexibilidad gerencial y la descentralización, pero sin un correspondiente desarrollo de la responsabilidad y el control de las decisiones. Por otro lado, otorgan escaso protagonismo a los médicos e incurren por ello en una incongruencia radical, al ignorar la naturaleza esencialmente profesional de la actividad sanitaria. 

Se argumenta que la descentralización y la flexibilidad gerencial deben ir acompañadas por controles más eficaces de los decisores, ya funcionen estos controles a escala individual o de centro. Se defiende también la necesidad de integrar la dimensión profesional como restricción básica e insoslayable de cualquier diseño organizativo que pretenda  racionalizar y hacer viable el sistema. El análisis se fundamenta en la comparación con otras organizaciones, tanto sanitarias como no sanitarias y tanto públicas como privadas. Por un lado, la correspondencia entre delegación de decisiones y control es un lugar común en la administración de empresas y en la gestión pública. Del mismo modo, es sabido que todas las organizaciones profesionales (desde firmas de abogados a auditores, consultores o banca de inversiones, y no sólo en el sector privado), adoptan estructuras organizativas en las que son los profesionales más cualificados, y no una “superestructura” gerencial, quienes desempeñan los papeles centrales, tanto en la toma de decisiones como en la asunción de riesgos y responsabilidades.

 

 
 
 
@BenitoArrunada